Redacción.- Periódico AGRORURAL
La calidad de los suelos que se tienen en el estado, por diversos factores, desde las malas prácticas agrícolas, uso desmedido de agroquímicos, empobrecimiento de la materia orgánica y hasta la deforestación, ha llevado a degradar su calidad.
Instituciones civiles, académicas, gubernamentales, organizaciones de productores y agricultores mismos han estado alertando sobre esta situación en la que afortunadamente ya se observan tareas para corregir esta situación de diversas formas.
En entrevistas y visitas de campo realizadas a localidades de las regiones Ciénega, Valles, Altos y Sur de Jalisco se recogieron opiniones, preocupaciones y propuestas de solución y la impostergable tarea de actuar de inmediato.
El contenido de esta nota también es para atender las peticiones que han hecho al programa radiofónico La Hora del Campo donde se han realizado entrevistas del tema, dada la relevancia que reviste esta situación de los suelos y del cambio climático que se vive aunado a las sequías manifiestas desde el año pasado.
Qué está ocurriendo..? La degradación de los suelos reduce la capacidad para sostener ecosistemas naturales o manejados, para mantener o mejorar la calidad del aire, agua y preservar la salud humana. Las causas de degradación, entre otras, son el cambio de uso del suelo en superficies agropecuarias, la deforestación y el sobrepastoreo que tienen que ver con la reducción de la cubierta vegetal responsable de la conservación del suelo. Las causas incluyen el desbroce de tierras, como tala rasa y deforestación, agotamiento agrícola de los nutrientes por prácticas culturales deficientes, ganadería, incluidos el pastoreo y la extracción excesiva.
Los suelos degradados tienen una capacidad limitada para soportar la producción de cu
ltivos, lo que genera disminución de calidad y cantidad de la cosecha a causa de la pérdida de nutrientes, la erosión y la compactación.
Según Javier Gutiérrez y Eduardo del Castillo de la institución civil CRESIAP son VO

CES que estiman que entre 60 y 70 por ciento de los suelos agrícolas en el estado tienen un nivel de degradación y esto se observa en algunas regiones que han gozado de una alta productividad agrícola donde aparentemente es incipiente por ahora el trabajo de conservación o prácticas que ayuden a reducir este daño. Plática complet
a aquí: (youtu.be/0
Roberto Castellanos y Eloísa Serrano de la Agropecuaria Castariz e Integradora Arca con cerca de 700 asociados agricultores de maíz y trigo en 7 municipios de la Ciénega, aparte de señalar la problemática de las lluvias tardías e insuficientes, están observando el cambio de uso de suelo que varios agricultores le dieron al dejar el cultivo de maíz por el de agave; ellos están trabajando para revertir las situación. “No hay crisis que no nos traiga la oportunidad de crecimiento, es momento de adoptar la agricultura digital, de eliminar las practicas que destruyen los suelos, adoptar lo que otros han descubierto”, dice Eloísa.
Roberto puntualiza que con un plan de “agricultura digital” ya están trabajando desde este año “Usamos lo que tenemos disponible como los análisis de suelo, siembra directa, mapeo de predios para conocer la calidad y/o las deficiencias del suelo por cada hectárea lo que seguramente nos minimizará los riesgos en la producción de temporal; así que ante un panorama de incertidumbre, seguimos teniendo el poder para elegir los cambios que necesitamos para fortalecernos. Es responsabilidad de todos desde el lugar en el que nos encontremos, sumarnos al productor para continuar con el desafío de producir alimentos con recursos limitados y esperamos continuar con el gran reto en la producción de maíz y trigo”.
Ana Rosa Jiménez, una emprendedora mujer qu
e desde hace más de 30 años está dedicada a proveer de fertilizantes al sector agrícola, dijo que también se debe romper con las comodidades involuntarias de los agricultores que no registran el cambio que sufren los suelos y de ahí su insistencia de estar realizando los análisis de suelos para saber su condición físico química. “También atendamos el problema de la microbiología de suelos, ya que existen desequilibrios en cuanto a la cantidad que debe haber.”
El productor agropecuario Humberto Gutiérrez, explicó, a pregunta expresa, que cuando se realiza plantaciones o cultivos en predios rentados, el usuario trata de sacar el mayor beneficio en el menor tiempo posible y hay una sobrecarga en la aplicación de agroquímicos, lo que genera pérdida de suelos y por lo tanto, también si no se tiene el cuidado de seguir instrucciones preventivas causa daños a la salud. La familia de Humberto se ha dedicado por años a producir maíz, agave, aguacate, limón y a las actividades ganaderas por los rumbos de Acatic y Tototlán. Agregó que es conveniente legislar o conveniar entre dueño y rentista para que este modelo de trabajar los terrenos agrícolas, no se traduzca en contaminación y esterilidad de la tierra.
También resalta que se requiere una ley que permita frenar la degradación de suelos y limitar prácticas que los afectan, porque “seguimos en un concepto meramente extractivista de explotar y explotar la tierra sin regenerarla; ahora veo que ya hay empresas y técnicos interesados en corregir esta situación y eso es importante para que incidan con los productores y autoridades”.
En las visitas efectuadas a Z

apotlanejo, Tepatitlán, Arandas, La Barca, Ahualulco, Ameca, Tala, Ciudad Guzmán, Ixtlahucán del Rio, Jocotepec, Atotonilco, Etzatlán y Guadalajara, encargados y técnicos de empresas proveedoras de insumos agrícolas
en la pregunta sobre el tema referente al uso de los agroquímicos (los nutrientes llamados también fertilizantes y los plaguicidas o fitosanitarios, que controlan los agentes dañinos al cultivo), últimamente “satanizados”, consideran que, además de ser necesarios y útiles, deben ser adecuados a las prescripciones técnicas y aplicar lo necesario ya que en ocasiones por desconocimiento práctico

se aplican cantidades mayores a las necesidades de la planta.
“Los agroquímicos en el campo son sustancias formuladas mediante avances tecnológicos y científicos para maximizar la productividad agrícola al incrementar el rendimiento de los cultivos por hectárea y protegerlos de plagas y enfermedades”, dijeron coincidentemente los entrevistados; consideran y recomiendan realizar análisis del suelo una vez que terminen sus cosechas para conocer sus condiciones; aplicar los mejoradores que existen, dicen.
Felipe Barba de la región Valles dedicado a promover y capacitar a los agricultores en materia de aplicación de fertilizantes y nutrientes para el suelo agrícola advierte que en 3 años llegarán problemas para tener suficiente producción alimenticia destinada a una creciente población y por ellos ya es urgente actuar. Él ya está manos a la obra.
De entrada dice que existen algunas formas de proteger el suelo como son la labranza de conservación y siembra directa, la rotación de cultivos, abandonar o ajustar el uso de fertilizantes y pesticidas sintéticos, la conservación de los organismos del suelo, cultivar en franjas, establecer cortinas cortavientos, realizar cultivos de cobertura y uno muy importante para él ya con mediciones y resultados obtenidos en varios estados del país, es la aplicación de Ultra mejoradores de suelos.
Felipe sostiene que regenerar los suelos agrícolas no es tarea sencilla, pero no imposible con la participación de los interesados, que somos todos, “tenemos que trabajar y por ello estamos desarrollando y aplicando un programa de emprendimiento agrícola MESU Mejoradores de Suelos, que impulsan la agroempresa Bioterra, la financiera Consede con otras 3 instituciones que están afinando su participación de la mano de agricultores con acompañamiento técnico y financiero”.
Productores que participan en este Programa están conscientes de realizar prácticas de agricultura regenerativa con una visión ecológica que lleva a buscar un crecimiento vertical en la tarea agrícola.
Mediante el uso de un Ultramejorador el objetivo está trazado a que lleve a tener un suelo en el que los minerales presentes puedan ser aprovechados al máximo por las plantas; el objetivo es incremento de hasta un 20% en la producción utilizando los mismos recursos.
Los pasos a dar según dio a conocer Felipe Barba, es primero realizar análisis de suelos y su interpretación, luego determinar el número de hectáreas a mejorar, aplicación de 100L por hectárea de Ultramejorador y enseguida viene la medición de resultados que se verán de forma casi inmediata en la composición química del suelo; se observará y palpará un mejor aprovechamiento del agua y cultivos más sanos y abundantes.
Instituciones advierten que es indispensable trabajar en mejorar las condiciones de los suelos agrícolas
CIMMYT dice que en América Latina, los suelos agrícolas han perdido cerca del 75 % de sus reservas naturales de carbono y su biodiversidad a causa de prácticas de manejo agrícola no sostenibles; en México, aproximadamente el 64 % del suelo ocupado se encuentra en proceso de degradación física, química y biológica. CIMMYT es organización internacional dedicada a promover mejoras en cantidad y calidad de la producción de cereales básicos como el maíz, trigo, sorgo y cultivos asociados mediante la ciencia agrícola.
IICA por su parte señala que el suelo es un recurso sujeto de procesos degradativos por diversas causas como las malas prácticas en actividad agropecuaria. Estos inciden sobre el deterioro de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo disminuyendo su potencial para la producción. IICA es el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura especializado en agricultura que apoya los esfuerzos de los 34 Estados miembros en América para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural.
La FAO advierte que si queremos alimentar a una población mundial cada vez más numerosa, proteger la biodiversidad y ayudar a gestionar la crisis climática, es esencial revertir la degradación de los suelos. FAO es la Agencia de las Naciones Unidas que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre y lograr la seguridad alimentaria. Con 195 miembros trabaja en más de 130 países en todo el mundo.
La SADER manifiesta que proteger y restaurar la tierra y utilizarla mejor puede aumentar la seguridad alimentaria, el crecimiento y bienestar económico de los agro-productores del campo. Las buenas prácticas del agricultor harán posible una regeneración de los suelos. SADER es la encargada del gobierno de México de conducir y evaluar la política de desarrollo rural, establece programas y acciones que ayudan a fomentar la productividad y la rentabilidad de las actividades agroproductivas.